Llueve sobre la cuidad que está repleta de fantasmas, veo tu silueta en cada esquina , en cada calle. Al tomar un café en ese restaurante lleno de libros , en el jardín, sentado a mi lado, tardes de septiembre, cuando dijiste que me amabas indirectamente. Te veo en las personas que pasan, corriendo , buscando, fumando, caminando con ese estilacho, tan despreocupado que te caracterizo siempre; en las parejas que agarrados de la mano juntan sus corazones y sus deseos, tal como lo había hecho contigo. Hace mucho que no me había quedado en el centro. En donde tengo tantos recuerdos. He de aceptar , que a pesar de corta mi estancia, me veo perturbada, son noches las que no he podido dormir. Apareces en la calle o soy yo la que espera verte ahí
Lo sé , ya habías decidido terminar todo este embrollo conmigo cuando traté de recuperar un poco de nosotros. Lo sé , ya Me lo habías dicho y repetido cientos de veces , basta que alguien me piense, para ser un recuerdo, basta que alguien me olvide para no existir. Y ya se que no existo para ti.
Y heme aquí, no hay viaje en donde No te vea, no hay situación en donde no estes. Y ahora tu me olvidas y yo te recuerdo Todavía aquí
En diciembre, pensé que ya sabía que era vivir en un infierno, que gran mentira me vendí, no sé qué es peor, que todos te odien o saberte tan cerca y tan lejos de mi.
No hay comentarios:
Publicar un comentario